En una copa, decidí dejar mi destino, en tu copa,
decidí obsequiarte mi alma, como un sueños que se olvida,
bebimos nuestros secretos y como dulce amargo, nos vertimos en besos.
Descansemos en silencio e inoportunos cumplidos, alimentemos nuestras almas con nuestra compañía, dejando solapada la intensa carencia de vida.
Mantenme viva y cercana a tu pecho, déjame en silencio cerca de tu boca sin tristeza ni objeción alguna, mantén mi cabeza levantada y susurra palabras de amor.
Veme entre la oscuridad que te deja acostumbrarte a ella, siguiendo la silueta de mi rostro como lo hacias desde el principio, vive en mi cuerpo y permite que mis pies sean tu guía, permitirme escuchar tu alma y tus ojos, sin sentir tus palabras, escucha el cielo y el viento que nos pide la unión de uno solo.
Pensemos sin ideas, e ideemos sin sufrir.
De: Alejandra Cuéllar
Para: Raul
decidí obsequiarte mi alma, como un sueños que se olvida,
bebimos nuestros secretos y como dulce amargo, nos vertimos en besos.
Descansemos en silencio e inoportunos cumplidos, alimentemos nuestras almas con nuestra compañía, dejando solapada la intensa carencia de vida.
Mantenme viva y cercana a tu pecho, déjame en silencio cerca de tu boca sin tristeza ni objeción alguna, mantén mi cabeza levantada y susurra palabras de amor.
Veme entre la oscuridad que te deja acostumbrarte a ella, siguiendo la silueta de mi rostro como lo hacias desde el principio, vive en mi cuerpo y permite que mis pies sean tu guía, permitirme escuchar tu alma y tus ojos, sin sentir tus palabras, escucha el cielo y el viento que nos pide la unión de uno solo.
Pensemos sin ideas, e ideemos sin sufrir.
De: Alejandra Cuéllar
Para: Raul
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