El primer nacimiento
En una fecha no exacta, se encontró el sentido de una vida
ya atrapada, rezagada por un pasado de una madre ya olvidada. Comienza una
historia donde las hadas no existen, donde los recuerdos se mantienen. Ese día
no recordado, empieza en una madrugada, donde nació una niña, una niña blanca y
de pelo negro, no es imitación, solo es realidad, nació en un hospital de mal
servicio, donde las vidas se pierden a cada momento, y los pasillos marcados
por los llantos de familiares confundidos, lamentos y risas de diferentes
personas , fueron testigos de la nacida.
Con un silencio fue presentada a la familia completa, constituida por una
madre, un padre y solamente cinco hermanos, en los recuerdos de la niña, con un
nombre igual olvidado, fue dirigida , a los ojos con experiencia, mientras ella
apenas comenzaba a reconocer. Miramos desde arriba para reconocer esta historia;
empezaremos con su niñez.
Desde muy pequeña la niña de aspecto normal fue designada al
cuidado de una madre que siempre busco su bienestar, cansadas todos los días
por un recorrido casi mortal, no es triste lo que cuento, solo es el esfuerzo
de una madre por buscar el un futuro para sus hijos, mientras que su padre, un
hombre trabajador, pero con ojos despistados, que confundía el calor de una
sola mujer a la que amo, con el resbaloso calor de una y otra vulgar. Debemos
recordar que no todo es malo, recordemos los paseos, los cuentos en la cama de
los padres, los juegos, las mirada llena de ternura, cuando ellos te miraban,
las caricias, los desvelos por un cuidado mejor, reconosco, que fueron buenos
padres, con una educación, donde no existe el racismo, donde la alegría es
constante, los hermanos se abrazan sin importar distancias, sin importar sus
años, sin importar el dinero.
La niñez es feliz para cualquier persona, es el mejor
recuerdo que se olvida, los accidentes pasan y pocos recuerdos deben
desaparecer, recuerdos que solo rebuscando, son visibles y claros. Lamento
decir, que la infancia puede ser dañada, lo peor, dañado por una mano ajena una palabra maldita,
una frase de herida. Pero aun asi preferiremos recordar lo bueno, lo hermoso.
II
Cambiemos el rumbo, veremos su crecimiento, encontrado por
un sentido de inseguridad y una sobreprotección de quien la amo hasta siempre, mujeres
y hombres, resguardaron la espalda de aquella pequeña, que obvio con los años lo dejaría de ser, el
tiempo pasa rápido y las tristezas son más constantes, en un mundo donde las
personas dañan, dejando los estragos de una amarga marcha.
Como hemos recordar en las lecciones de ciencias naturales,
el cuerpo humano, como de cualquier otro
animal, se desarrolla y crecen las extremidades, las curiosidades, los deseos,
los pecados,.